domingo 24 de octubre de 2010

Liquidación de reseñas musicales

Cuando creé el blog tenía en mente escribir algo sobre cada disco que escuchara, película que viera y libro que leyera, además de mis desvaríos esporádicos cuando tengo algo que me apetece escribir.

Como es fácil de inducir, aquel día de verano me encontraba muy, muy aburrido. Y como habrá podido comprobar quien haya seguido este blog, si es que alguien se ha aburrido tanto como yo lo estuve para hacerlo, es un objetivo que pronto dejé de seguir. Reseñar cada disco, película y libro sería una tarea titánica no sólo por la cantidad (causa principal), sino también, puestos a poner excusas, por lo difícil y a veces innecesario que me parece intentar hacer ciencia de algo tan extremadamente subjetivo como las sensaciones que alguna de esas formas de arte te transmiten. Dicho lo cual, seguiré escribiendo sobre aquellas obras puntuales que me susciten algo que particularmente quiera dejar escrito.

Para quien tenga interés o curiosidad en seguir mis gustos musicales, cinematográficos y literarios, pongo los enlaces en la derecha a las webs que uso en tales cometidos y que aprovecho para recomendar.

Puesto que me disponía a eliminar los intentos de crítica que tenía guardados como borradores, casi todos con el año de antigüedad cumplido, vi que eran lo suficientemente cortos como para poder realizar una entrada con todos ellos.

Pues ale, aquí los suelto, como quien deja caer las cáscaras de pipa en la basura.


Jethro Tull - Thick as a Brick



Cuando cuarenta y cuatro minutos no son nada... Y cuando digo nada no me refiero a que no haya nada apreciable... todo lo contrario: me refiero a cuando el tiempo se transforma en un bucle que hace perder la noción de su propio transcurrir, y te parece que tres cuartos de hora han sido cinco minutos.

Pues eso ha conseguido este maravilloso disco de Jethro Tull: Thick as a Brick. Un disco con una sola canción dividida en dos partes de más de veinte minutos cada una.

Normalmente, en los grupos de rock progresivo podemos encontrar músicos que se suelen caracterizar por su gran talento, ambición, fusión y experimentación musicales. Es el caso de Robert Fripp, por ejemplo, y el de Ian Anderson, de la banda que nos ocupa. Anderson, no contento con su anterior éxito, Aqualung, crea un trabajo épico con una sola canción, donde mezcla guitarra acústica, distorsión, teclados y muchos toques folk con su excelente manejo de la flauta.

Aquí dejo una versión más corta que hicieron en un concierto:



Burzum - Hvis lyset tar oss




Un disco clave en el desarrollo del black metal, en su historia, en sus mitos. Para unos el mejor disco de Burzum ('oscuridad' en lengua negra), para otros lo es Filosofem. Pero lo que está claro es que es uno de los mayores exponentes de este género.

Los dos primeros temas son épicos, son obras maestras de cómo hacer esta música. Las letras no se quedan atrás, recomiendo encarezidamente a quienes les guste escuchar black metal que se paren a entender las letras, pues no todas son satanismo infantil o historias de esas como muchos prejuician. Todo depende de lo seria que sea la banda y lo en serio que se tome su trabajo, lo cual, en ésta escena, no se tarda mucho en averiguar.

Como en éste caso las letras son en noruego, aquí traigo una web donde podemos encontrarlas traducidas al castellano: Hvis lyset tar oss.

El último tema sentó un precedente. Es la incorporación a mayor escala del ambient al black metal. Y es digno de celebración, pues nos ha dado grandes resultados hasta hoy.

La portada, al igual que muchas otras, recoge la fabulosa obra del artista noruego Theodor Kittelsen.

El mundo necesita oscuridad, porque el exceso de luz no nos ilumina ni nos abriga sino que nos ciega y nos abrasa. (Varg Vikernes)



Robert Rich - Somnium



Comenzar a leer un nuevo libro me ha dado ánimos para ponerme este disco. Y digo ánimos porque, sinceramente, hay que tenerlos para darle al play. Son sólo tres canciones, diréis. Pero claro, ¡es que la más corta dura dos horas! Pero todo tiene su explicación...


Across three decades and over 30 albums, Robert Rich has helped define the genres of ambient music, dark-ambient, tribal and trance, yet his music remains hard to categorize. Part of his unique sound comes from using home-made acoustic and electronic instruments, microtonal harmonies, computer-based signal processing, chaotic systems and feedback networks. Rich began building his own analog synthesizers in 1976, when he was 13 years old, and later studied for a year at Stanford’s Center for Computer Research in Music and Acoustics (CCRMA). {1}

Robert Rich dio una serie de conciertos nocturnos enfocados al sueño en los que, literalmente, el público se veía abocado a dormir, no por aburrimiento, sino porque sus composiciones lograban cumplir eso, su objetivo. Como es fácil inducir a raíz del título, este disco forma parte de tal trabajo conceptual. Las tres composiciones rebosan de repeticiones (drones) electrónicas, texturas ambientales a veces al estilo nature recordings, con sonidos como riachuelos, pájaros, viento, etc. Dicen que donde hace mayor efecto este y otros discos y para lo que están pensados, es para la fase pre-MOR del sueño en la que se pueden producir alucinaciones hipnogógicas... Esto no sé si funciona realmente o tiene carga de fantasía new age, pero yo no lo he probado. Lo he puesto al comenzar la mañana, como fondo ambiental de lectura y, doy fe, ahí sí que ha funcionado.

{1}. Fuente.


Eismalsott - Best Before: Spring



Un ep de una banda totalmente desconocida para mi, como tantas y tantas.

El primer tema juega mucho con lo experimental, aunque más bien podríamos llamarlo lo juguetón, pues no es tan serio o continuado como para llamarlo experimental. Pero bueno, sí es una rareza en el black metal (que cada vez va teniendo más caras y más senderos). Una vez dentro de la canción, pasajes acústicos nos recuerdan que no todo es distorsión.

El que más me ha gustado es el segundo y último tema. Sólo con el riff principal que abre la canción tras el prólogo discursivo me vale para disfrutar. Líricamente apenas entiendo algo, es alemán, pero lo instrumental ha bastado para quedarse conmigo.


Maxïmo Park - A Certain Trigger



Un disco típico de indie rock, sí, pero seguro. Seguro porque asegura consistencia, diversión y canciones pegadizas, que es lo más que se le puede pedir a este conformista género la mayoría de las veces.

Maxïmo Park no aspira, supongo, a crear un nuevo rock ni nada parecido (y es que muchos tienen el ego por las nubes...), simplemente hace música que saben de antemano que va a gustar a su público y no se las dan de nada extraordinario. Hay que señalar que Paul Smith tiene una destacable voz, eso sí. El disco cumple otorgándonos temas rápidos y enérgicos y también temas lentos más tranquilos, como suele ser habitual.

Vinieron al festival SOS el año pasado, de hecho fueron los que lo abrieron el primer día, pero apenas pude verlos por razones de protocolo juvenil (botelleo antes y tal... lo típico). Por lo menos sí los escuché.



A Tribe Called Quest - People's Instinctive Travels and the Paths of Rhythm



Pioneros junto a Gang Starr del jazz rap, A Tribe Called Quest ha quedado en el salón de la fama del rap por méritos propios.

La apertura de este álbum debut de la banda parece premonitoria de lo que iba a significar, pues se puede escuchar el sonido de un bebé llorando, que interpreto como el nacimiento de una nueva forma de hacer rap. Como bien indica el título, ritmo por doquier y experimentación a raudales con las bases.

Esta banda tiene discos que se pueden disfrutar de principio a fin, sin ningún momento bajo, y eso es algo muy difícil de conseguir no sólo en el rap sino en cualquier género musical. Las letras desprenden positividad y a veces humor, no se decantaron por el macarrismo imperante (no me refiero al rap político o "consciente", sino al gangsta rap, con egocentrismo y pistolerismo a raudales, pero también con muy buenos trabajos musicalmente, dicho sea de paso).

El siguiente disco, The Low End Theory, me parece aún mejor, con Midnight Marauders a la zaga, pero he querido empezar con éste por ser no sólo el primero de la banda sino uno de los primeros de todo un modo de concebir el hip hop en su vertiente musical: el rap.



Tokyo Police Club - A Lesson in Crime



Si debiera definir este ep con una sola palabra, sin duda sería 'pegadizo'. Todas las canciones duran una media de poco más de dos minutos, y todas tienen un ritmo que engancha al instante. El indie rock es un género muy de moda, lo cual le ha llevado a una situación en la que se exige muy poco a sí mismo y todo parece aceptable. Abundan las bandas que van haciendo trabajos con mucha efervescencia, pero escasea la originalidad, aquellos que se te graban en la cabeza y a veces apetece escucharlos cinco, seis, siete veces seguidas.

Esta gracia que consiguieron impregnar en éste, su primer trabajo, la perdieron para mi gusto en su primer y hasta ahora único lp que sacaron dos años después: Elephant Shell. Pero, en cualquier caso, ésta banda canadiense ha quedado como una de las destacables de este estilo gracias al ep en cuestión.



ColdWorld - Melancholie²



Melancholie² es un disco bastante oscuro, en el que este artista alemán da un paso más tras su primer ep para consolidarse ante su público.

Lo sé, decir que un disco de esta escena es oscuro es una obviedad, pero me resulta especialmente oscuro dentro de su ya oscuro género. Y no es por que tenga una cruda producción, o porque las voces sean las más duras, ni porque sus letras o guitarras sean las más agresivas (mirad las letras de My Dead Bride si queréis comprobarlo, son algo excepcional en este maléfico género).

Es oscuro porque despide el estado de ánimo desesperado, solitario, melancólico y suicida que en el subgénero depresivo del black metal todos pretenden pero no siempre consiguen. El quinto tema, Red Snow, es un perfecto ejemplo de ello, o también el séptimo, Hymn to Eternal Frost, aderezados como viene siendo habitual con partes ambientales, orquestrales, corales e incluso electrónicas (Escape), que encajan perfectamente y consiguen redondear un disco con aspecto mucho más trabajado.




Drudkh - Autumn Aurora



Con una introducción acústica como Fading da gusto comenzar un disco de black metal. Autumn Aurora es otro gran disco de la banda de Járkov, como todos a decir verdad.

Nada más comenzar Summoning the Rain, advertimos que éste álbum parece seguir la tónica de su fantástico debut, tónica que se confirma con Wind of the Night Forests; un black metal progresivo, podríamos decir, continuando con el estilo atmosférico que tan rápidamente ha ido ocupando un lugar importante en la escena (canciones largas y cuidada producción), y que en el caso de Drudkh, te hace sentir en mitad de un bosque. La última canción hace de toque ambiental aderezado con algo de acústica para rematar esa atmósfera pagana.

Si lo comparamos con su ya comentado debut, para mi gusto este segundo álbum no alcanza el nivel con el que empezaron, seguramente porque los riffs de aquél y la atmósfera que crean son difíciles de igualar. Pero superarlo es una misión altamente complicada, por lo que no resta un ápice de interés a este disco, imprescindible para cualquiera que disfrute del género, al igual que el resto de la discografía de Drudkh.




Bonus track: El club de la lucha





Veo mucho potencial, pero está desperdiciado. Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos muy, muy cabreados.

Esta gran película del siempre interesante David Fincher, está basada, primero lo primero, en una novela homónima de Chuck Palahniuk, publicada en 1996.

En la película, un personaje con una vida un tanto patética, llamado Jack, conoce a Tyler Durden, vendedor de jabones. A partir de ahí, éste le irá introduciendo, mediante la creación de un secreto club de lucha, en una nueva vida basada en una filosofía anticonsumista y casi misántropa. Y es que, como expresa brillantemente la cita del guión que copio arriba, la película expresa la decadencia de un modo de vida y de una deriva cultural que está ocurriendo en todo el mundo occidental. La falta de ideales, la falsedad, la desesperación, son expresadas clara y estéticamente no sólo gracias al guión, sino también a las buenas interpretaciones de Brad Pitt y Edward Norton.

Al principio, como suele pasar en este tipo de películas, no tuvo mucha repercusión en taquilla, pero con el paso de los años se fue convirtiendo en una película de culto para muchos, seguramente por su mensaje transgresor y el aura violenta y desgraciada que rodea toda la fotografía de la película.

6 comentarios:

  1. lector ocasionalOct 26, 2010 05:39 PM

    Gracias por la parte que me toca, y ya puestos, por las sobras de las críticas que has escrito. No me consideraba estar tan aburrido como para leerlo, sino porque consideraba interesante tu blog.

    Como dirían en otros lares blogueros:

    Has perdido un lector.

    Saludos

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  2. Lo de "estar aburrido" para leerlo es un recurso que realmente supone unas veces modestia y otras falsa modestia, en mi caso está claro que la primera. No se dice como desprecio al lector, sobra decirlo.

    No termino de entender por qué he perdido este lector, en cualquier caso, espero que encuentres otros sitios interesantes que leer. Un saludo, lector anónimo.

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  3. Es broma lo de has perdido un lector, (pon esa frase en google y verás que ya es casi una coletilla).

    Probablemente malinterpreté el contexto en que lo decías (confundir modestia con desdeño indirecto al lector).

    De vez en cuando seguiré pasando por aquí. Merece la pena leerte. Saludos

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  4. Vaya, se ve que tomé en serio lo que era irónico. Mis disculpas y gracias por el mensaje.

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  5. Te enlazo un artículo muy interesante de Slavoj Žižek sobre la película El club de la lucha publicado en caosmosis. http://caosmosis.acracia.net/?p=1198 y el artículo de Diken y Laustsen que le inspiró (está en inglés): http://www.lancs.ac.uk/fass/sociology/papers/diken-laustsen-enjoy-your-fight.pdf

    Esta película debe ser una de las películas más controvertidas de la historia del cine por la disparidad de opiniones en forma de ensayos y puntos de vista filosóficos que ha originado. Unos la tachan de ser mera apología fascista o nietzcheana, otros no dudan un pelo en considerarla en un sentido libertario, mientras que por otro lado también hay quien se separa de esta interpretación polarizada para interpretarla exclusivamente en clave de un psiquismo freudiano y junguiniano.

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  6. Gracias por el artículo, Anónimo, me lo guardo para leerlo próximamente. Creo que de Žižek apenas he leído algún artículo por ahí.

    El problema del cine es ese, que lo mismo una secuencia es fascismo nietzscheano y a la siguiente te muestran el paradigma libertario. No podemos tomarlo como referencia para establecer convicciones o tomas de postura, sino como entretenimiento con más o menos dosis, según el caso, de invitación a la reflexión.

    Un saludo.

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